Conecta tu ERP con el resto de tu empresa y automatiza pedidos, stock, facturación y datos con Inteligencia Artificial.
El ERP es, sobre el papel, el corazón de la empresa: donde viven los pedidos, el stock, la facturación, los clientes y la contabilidad. En la práctica, en la mayoría de empresas ese corazón late a mano. Alguien recibe el pedido por correo y lo teclea en el ERP, alguien exporta un Excel para conciliar el banco, alguien ajusta el stock de la web porque el ERP y la tienda no se hablan, y alguien genera cada mes el mismo informe cruzando pestañas. El ERP no falla; lo que falla es todo el trabajo manual que hay alrededor para meterle y sacarle datos.
La automatización de ERP consiste en eliminar ese trabajo de puente: hacer que los pedidos entren solos, que el stock sea un único número real en todos los canales, que la factura se genere y se concilie sin intervención y que los informes se actualicen sin que nadie exporte nada. No es cambiar de ERP ni añadir otra herramienta más al stack; es conectar el que ya tienes con el resto de tu operativa y automatizar las cadenas de tareas que hoy consumen las mañanas de tu equipo administrativo.
Trabajamos sobre los ERP que de verdad usa el tejido empresarial español —SAP (Business One y ECC/S4), Odoo, Holded, Sage (50, 200, Despachos), Microsoft Dynamics 365 Business Central y A3 (Wolters Kluwer)— y sobre cualquier otro que exponga API o permita exportación estructurada. Lo mismo integramos por API oficial que, cuando un ERP legacy no ofrece otra vía, recurrimos a RPA controlada. El criterio es siempre el mismo: robustez, trazabilidad y horas devueltas al equipo.
Automatizar un ERP es conseguir que el sistema ejecute por sí solo las cadenas de tareas basadas en reglas que hoy hace una persona introduciendo y extrayendo datos pantalla a pantalla. Abarca dos frentes complementarios. El primero es la integración: conectar el ERP con el CRM, la tienda online, la pasarela de pago, el correo y las hojas de cálculo para que un dato se introduzca una sola vez y viaje solo. El segundo es la automatización de procesos internos: que un pedido confirmado genere su albarán y su factura, que un nivel de stock dispare la orden de compra, que un cobro se concilie contra su factura sin buscarlo a mano.
La vía técnica preferente es la API. Casi todos los ERP modernos exponen una: SAP con su capa de servicios OData y el Service Layer de Business One, Dynamics 365 Business Central con su API REST y AL, Odoo con XML-RPC y JSON-RPC, Holded y Sage con sus APIs REST. A través de ella, cualquier sistema crea y modifica registros en el ERP de forma fiable y auditable, y el ERP puede avisar al exterior mediante webhooks cuando algo cambia. Cuando el ERP es antiguo y no tiene API utilizable, entra la RPA: un robot que opera la interfaz como lo haría una persona. Es el último recurso, no el primero.
La diferencia entre hacerlo bien y hacerlo mal está en esa elección. Una integración por API es robusta, rápida y sobrevive a las actualizaciones; una automatización RPA que imita clics es frágil y se rompe al mínimo cambio de pantalla. Y donde el dato no llega estructurado —un pedido en PDF, una factura de proveedor con un formato distinto cada vez— sumamos IA y OCR para leerlo, validarlo contra el catálogo y crearlo en el ERP. Esa combinación de integración por API, automatización interna e IA es lo que permite automatizar hoy lo que hace cinco años exigía sí o sí una persona.
Los pedidos llegan por correo, teléfono, WhatsApp, EDI o desde un marketplace, y alguien los teclea uno a uno en el ERP. Cada línea es una oportunidad de error de referencia, cantidad o precio, y en temporada alta el cuello de botella es el propio administrativo. Con lectura por IA sobre el PDF o el correo, o con conexión directa del canal por API, el pedido se crea solo en el ERP ya validado contra tu catálogo, y el albarán y la factura se encadenan detrás.
El comercial cierra la venta en el CRM y alguien la vuelve a teclear en el ERP; la web vende y alguien pasa el pedido a mano; el cliente nuevo se da de alta dos veces. Cada dato vive en varias versiones que no cuadran. Integrar ERP, CRM y ecommerce por API hace que el cliente, el producto y el pedido se introduzcan una vez y se propaguen solos, con lo que desaparece el doble y triple tecleo y los descuadres que genera.
Vender un producto agotado o dejar de vender uno que sí hay es dinero perdido y clientes enfadados. Cuando la web, los marketplaces y el inventario del ERP se ajustan por separado, el descuadre es cuestión de horas. La sincronización bidireccional de stock por API mantiene un único número real en todos los canales: cada venta descuenta en el ERP y el ERP actualiza la disponibilidad en la web y en Amazon en tiempo real.
Cerrar el mes significa exportar movimientos del banco, exportar facturas del ERP y cruzarlos a mano en una hoja hasta que cuadran; y los informes de dirección se montan copiando datos de varias pestañas. Es trabajo lento, tardío y propenso a errores. La conciliación automática empareja cada cobro con su factura por importe, fecha y referencia, y los informes se generan solos desde el dato vivo del ERP, actualizados cada día sin exportar nada.
Si duplicar los pedidos significa duplicar el personal administrativo que los teclea, el crecimiento se come el margen. Mientras la parte repetitiva —alta de pedidos, facturación, conciliación, ajuste de stock— la hagan personas, el ERP es un techo, no una palanca. Automatizarla permite absorber picos y crecimiento con el mismo equipo, porque el ERP pasa a ejecutar solo lo repetitivo y las personas supervisan excepciones.
Revisamos qué ERP tienes y en qué versión, qué módulos usas de verdad y, sobre todo, cómo circula hoy la información: dónde se teclea a mano, dónde se descuadra el stock, qué se factura tarde, cómo se concilia y cómo se montan los informes. Documentamos el proceso real, no el del manual. Aquí casi siempre aparece la primera sorpresa: tareas que se creían inevitables que resultan ser puro puente entre dos sistemas que podrían hablarse solos.
Priorizamos por retorno y elegimos la vía técnica correcta para cada caso. Lo que cruza la frontera del ERP —tu web, tu CRM, tu pasarela, tu banco— se resuelve integrando por su API. Lo que ocurre dentro —pedido que genera albarán y factura, stock que dispara compra— se resuelve con los automatismos nativos del ERP. Y solo si el ERP es legacy y no expone API utilizable recurrimos a RPA. Distinguir bien estos tres frentes evita desarrollo innecesario y soluciones frágiles.
Conectamos el ERP con el resto del stack vía API REST, OData, XML/JSON-RPC o el Service Layer que corresponda, orquestando los flujos con Make o n8n cuando aporta control visual. Diseñamos cada integración con control de errores, reintentos e idempotencia: un fallo de red no puede duplicar un pedido ni perder una factura. Sincronizamos clientes, productos, stock, pedidos y facturas en los dos sentidos, y cada operación queda registrada y es auditable.
Montamos el flujo pedido → albarán → factura → cobro para que se ejecute solo en cuanto se cumple cada condición, y la conciliación bancaria que empareja cada movimiento con su factura por importe, fecha y concepto. Los pedidos entrantes por correo se leen con IA y OCR, se validan contra el catálogo y se crean por API; las facturas de proveedor se digitalizan, se clasifican y se registran en contabilidad sin teclear.
Sustituimos los informes de exportar-y-cruzar por paneles y envíos automáticos que se alimentan del dato vivo del ERP: ventas, márgenes, stock, cobros pendientes o rotación, actualizados a diario y enviados a quien los necesita. La disponibilidad de producto queda sincronizada en todos los canales, de modo que dirección y comercial deciden sobre datos de hoy, no sobre un Excel de la semana pasada.
Probamos cada flujo en paralelo al proceso manual contra los datos reales del ERP hasta que hay confianza plena, controlando que nada se duplica ni se pierde. Formamos a tu equipo, dejamos documentación y monitorización activa, y mantenemos los automatismos frente a las actualizaciones del ERP y los cambios de tu operativa. Un ERP automatizado no es un proyecto que se entrega y se olvida: se vigila y se mejora.
La mayoría de empresas usan una fracción de lo que su ERP puede hacer y compensan la diferencia a base de horas de administrativo. Automatizar convierte un ERP infrautilizado en el motor operativo real de la empresa, normalmente sin coste de licencia adicional, solo aprovechando lo que ya está pagado.
Cliente, producto, stock, precio y pedido dejan de vivir en versiones distintas según la aplicación. La información se introduce una vez en el ERP y se propaga al CRM, a la web y a los informes, con lo que desaparecen los descuadres y las decisiones tomadas sobre datos viejos o contradictorios.
Del pedido a la factura y al cobro, la cadena se ejecuta sola en cuanto se cumplen las condiciones. Nada se queda sin facturar, nada se transcribe a mano y la conciliación deja de ser el maratón de fin de mes. Se eliminan de golpe los errores de dedo y los cobros que se escapaban.
Con la conciliación automática y los informes en tiempo real, el cierre contable se acorta de días a horas y dirección tiene indicadores al día en lugar de informes que llegan tarde y a medias. Se decide con el dato de hoy, no con el retrato de hace dos semanas.
Duplicar pedidos ya no significa duplicar personal administrativo. La parte repetitiva la hace el ERP, y el equipo pasa a supervisar excepciones y a atender lo que de verdad aporta margen. El crecimiento deja de comerse en costes operativos lo que gana en ventas.
La puerta de entrada y salida de datos: crear, leer y modificar registros y ejecutar operaciones de negocio desde cualquier sistema externo. SAP con OData y el Service Layer de Business One, Dynamics 365 con API REST y AL, Odoo con XML/JSON-RPC, Holded y Sage con REST. Es la base de toda integración fiable y estable en el tiempo.
Orquestan los flujos entre el ERP y el resto del stack con lógica visual, control de errores y reintentos. Make es rápido de implantar y trae conectores listos para muchos ERP y ecommerce; n8n, autoalojable, es idóneo cuando el dato debe quedarse en tu infraestructura y da mejor coste a escala. Elegimos según el caso.
Leen pedidos y facturas de proveedor en PDF, correo o EDI aunque cada emisor use un formato distinto, extraen los datos y los crean estructurados en el ERP; clasifican documentos y redactan respuestas con información real del sistema. Automatizan justo lo que la integración pura no cubre: el dato que llega sin estructura.
Cuando el ERP es legacy y no expone una API utilizable, un robot opera su interfaz como lo haría una persona, con controles y verificación de cada paso. Es el último recurso, reservado para lo que no se puede integrar de otra forma, y siempre con supervisión y registro para acotar su fragilidad.
Motores que emparejan cada cobro o pago con su factura por importe, fecha, referencia y concepto, resolviendo automáticamente la inmensa mayoría de los movimientos y dejando para revisión humana solo los casos ambiguos. Es lo que convierte el cierre de mes en cuestión de horas.
Nos conectamos con las herramientas que ya usas:
El alto volumen de pedidos, albaranes y facturas hace que automatizar el alta y la cadena documental en el ERP devuelva decenas o cientos de horas al mes casi de inmediato.
La sincronización de stock, pedidos y facturación entre la web, los marketplaces, el TPV y el ERP elimina descuadres, ventas de productos agotados y tecleo manual de pedidos.
Encadenar pedidos, órdenes de producción, compras de materiales y facturación sobre el ERP acorta plazos, evita roturas de stock y da visibilidad real de la carga.
La facturación recurrente, la integración CRM–ERP, la conciliación de cobros y el seguimiento de proyectos se automatizan de punta a punta.
La gestión documental de pedidos, albaranes y facturas en varios idiomas y divisas, y la conciliación multibanco, se ordenan sobre la base única del ERP.
Analizamos tu sistema, sus módulos, sus integraciones actuales y tus procesos reales para detectar dónde la automatización devuelve más horas. Sin compromiso y sin coste.
Te presentamos qué automatizar primero, qué se resuelve por API, qué con automatismos internos y qué exige RPA o desarrollo, con el ahorro estimado de cada frente y el orden que antes devuelve la inversión.
Empezamos por el proceso de mayor impacto —normalmente alta de pedidos, sincronización de stock o conciliación— para que veas resultados pronto, y vamos ampliando sobre esa confianza.
Monitorizamos los flujos, los mantenemos frente a las actualizaciones del ERP y los ampliamos a medida que evoluciona tu operativa.
| Semana 1 | Auditoría del ERP, mapeo de procesos y propuesta priorizada. |
| Semanas 2–3 | Construcción de la primera integración por API y de los automatismos internos del proceso elegido. |
| Semana 4 | Pruebas en real contra la base del ERP, ajuste y formación del equipo. |
| A partir del mes 2 | Puesta en marcha del siguiente proceso, conciliación e informes, y mejora continua. |
El cálculo es directo. Si tres administrativos dedican 3 horas al día a teclear pedidos, emitir facturas y conciliar —unas 180 horas al mes entre los tres— a un coste cargado de 20 €/hora, son 3.600 €/mes o 43.200 €/año solo en esa tarea. Automatizar el alta de pedidos, la facturación y la conciliación en el ERP suele recuperar el 60–80% de ese tiempo, y el ahorro se repite cada mes sin volver a invertir. A eso se suma lo que dejas de perder por ventas de productos agotados, facturas que se escapaban e impagos detectados tarde, que en distribución y retail suele pesar tanto como las horas.
En la práctica, la mayoría de proyectos de automatización sobre ERP se amortizan en menos de 3 meses, y muchos antes cuando además evitan roturas de stock o aceleran el cobro. A partir de ahí, cada hora liberada es margen: capacidad para más pedidos sin contratar, o tiempo para tareas que hacen crecer el negocio en lugar de sostenerlo.
Solicita tu auditoría gratuita: analizamos tu proceso y te decimos exactamente cuánto puedes ahorrar antes de que decidas nada.
Con los principales del mercado español: SAP (Business One y ECC/S4HANA), Odoo, Holded, Sage (50, 200 y Despachos), Microsoft Dynamics 365 Business Central y A3 de Wolters Kluwer, además de cualquier otro que exponga API o permita exportación estructurada de datos. Si tu ERP tiene API, casi seguro podemos automatizarlo por la vía robusta.
No. Trabajamos sobre el ERP que ya usas, conectándolo con el resto de tu operativa y automatizando lo que hoy se hace a mano dentro de él. El objetivo es que lo que ya tienes rinda mucho más, no sustituirlo por otra cosa que habría que volver a implantar y aprender.
Entrada de pedidos, albaranes y facturas; sincronización de stock entre almacén, web y marketplaces; la cadena pedido–albarán–factura–cobro; la conciliación bancaria; el alta única de clientes y productos entre ERP y CRM; los avisos entre departamentos; y la generación de informes. En la auditoría gratuita detectamos las tareas de mayor impacto en tu caso.
Por API. Sincronizamos clientes, productos, stock, pedidos y facturas en ambos sentidos entre el ERP y HubSpot, Salesforce o Pipedrive por un lado, y Shopify, WooCommerce, PrestaShop o Amazon por otro, con control de errores para que nada se duplique ni se pierda. Orquestamos con Make o n8n cuando el flujo lo requiere.
La API es la conexión oficial del ERP: robusta, rápida y estable ante actualizaciones. La RPA imita clics en la interfaz y se rompe al mínimo cambio de pantalla. Integramos siempre por API cuando el ERP la ofrece; solo recurrimos a RPA en sistemas legacy sin API utilizable, y con controles para acotar su fragilidad.
Sí. Con IA y OCR leemos el pedido en PDF, correo, hoja de cálculo o EDI aunque cada cliente use un formato distinto, validamos cada línea contra tu catálogo y creamos el pedido en el ERP por API, listo para preparar el albarán, sin teclearlo a mano.
Sí. Configuramos el ERP para que genere el albarán y la factura al cumplirse la condición que definas (confirmación, entrega o cobro), y montamos la conciliación que empareja cada movimiento del banco con su factura por importe, fecha y referencia, dejando solo los casos ambiguos para revisión humana.
Con sincronización bidireccional en tiempo real por API: cada venta en cualquier canal descuenta stock en el ERP y el ERP actualiza la disponibilidad en la web y en los marketplaces. El número real es siempre el mismo en todos los sitios, con lo que se acaban las ventas de productos agotados y los descuadres de almacén.
Sí. Usamos credenciales y claves de API acotadas, conexiones cifradas y usuarios técnicos con permisos mínimos, y registramos cada operación para que todo sea auditable. Puedes revocar el acceso en cualquier momento y todo cumple el RGPD; si tu sector lo exige, trabajamos con soluciones autoalojadas como n8n para que el dato no salga de tu infraestructura.
Sí, con importadores validados e idempotentes: probamos la carga, verificamos que los datos cuadran y la ejecutamos sin duplicados. Migramos o sincronizamos clientes, productos, histórico de pedidos y facturas según necesites, algo especialmente útil al conectar por primera vez el ERP con el CRM o la tienda.
No siempre. Muchas integraciones se hacen directamente contra la API del ERP. Usamos Make o n8n cuando orquestar el flujo con varias herramientas y control de errores visual aporta valor; recomendamos n8n si prefieres que el dato se quede en tu propia infraestructura, y Make cuando prima la rapidez de implantación.
Cada integración incluye control de errores, reintentos y avisos. Si algo se sale de lo previsto —una referencia que no existe en catálogo, un importe que no cuadra— el flujo lo notifica y una persona interviene solo en ese caso concreto, no en todos. Nada se duplica ni se pierde en silencio.
Un flujo concreto (alta de pedidos, sincronización de stock, conciliación) suele estar operativo en 2–4 semanas; un proyecto que conecta ERP, CRM y ecommerce con varias cadenas, entre 4 y 8. Empezamos siempre por el de mayor retorno para que veas resultados pronto.
Depende del alcance, pero la referencia es clara: la mayoría de proyectos se amortizan en menos de 3 meses por las horas que liberan y los errores y pérdidas que evitan. En la auditoría gratuita te damos una estimación concreta y priorizada antes de que decidas nada.