Emite, envía y registra tus facturas automáticamente, sin tocar una hoja de cálculo.
La facturación es el proceso que ninguna empresa puede permitirse hacer mal y, sin embargo, casi todas lo hacen a mano. Alguien exporta los pedidos del mes, abre una plantilla, copia importes, comprueba el IVA, genera el PDF, lo adjunta a un correo, lo apunta en la contabilidad y, semanas después, revisa quién ha pagado. Es un trabajo tedioso, propenso a errores de dedo y que se acumula justo en los cierres, cuando menos tiempo hay. Cada factura mal emitida es una rectificativa, una llamada del cliente o un problema con Hacienda.
Automatizar la facturación consiste en que ese circuito completo —emitir, enviar, registrar en contabilidad, conciliar el cobro y perseguir el impago— se ejecute solo a partir de lo que ya ocurre en tu negocio: un pedido cerrado, un cobro en la pasarela, un contrato firmado o una suscripción que se renueva. La factura deja de ser una tarea del día 30 y pasa a generarse en el instante exacto en que se produce el hecho que la justifica, con los datos correctos y sin que nadie teclee nada.
Además, ya no es solo una cuestión de eficiencia. Con la entrada en vigor de la Ley Antifraude y del sistema Verifactu, y con la factura electrónica B2B obligatoria acercándose, tener la facturación bajo control por software deja de ser un lujo y se convierte en un requisito. Automatizar bien ahora es adelantarse a esa obligación en lugar de sufrirla con prisas.
La automatización de facturación es el conjunto de flujos que conectan el origen de tus ingresos con tu sistema de facturación y tu contabilidad para que las facturas se emitan, numeren, envíen y contabilicen sin intervención manual. En la práctica, es un puente entre tres mundos que hoy suelen estar desconectados: donde se genera la venta (tu CRM, tu tienda, tu pasarela de pago, tus contratos), donde se emite la factura (Holded, tu ERP, tu programa de facturación) y donde vive el dinero (el banco, Stripe, GoCardless).
No es comprar un programa de facturación más. La mayoría de empresas ya tienen uno; el problema es que lo alimentan a mano. Lo que aportamos es la capa de automatización que hace que ese programa reciba los datos correctos en el momento correcto, aplique tus reglas fiscales (tipos de IVA, retenciones, recargo de equivalencia, series), emita el documento conforme a normativa, lo envíe al cliente y lo deje asentado en contabilidad, todo en la misma cadena y sin copiar y pegar.
La diferencia con un simple 'generador de PDF' es que automatizamos el proceso de negocio completo, incluida la parte que suele quedar huérfana: qué pasa con la factura una vez emitida. La conciliación con el cobro, el aviso cuando algo no cuadra, el recordatorio del vencimiento y el registro para Verifactu o el SII forman parte del mismo flujo, no de una tarea manual posterior que alguien tiene que acordarse de hacer.
La facturación se concentra en unos pocos días y devora la agenda de la persona de administración. Exportar, copiar, revisar, generar PDF y enviar uno a uno son horas que se repiten mes tras mes sin aportar nada al negocio. En una empresa que emite 150 facturas mensuales, eso son fácilmente dos o tres jornadas completas recurrentes.
Un IVA mal aplicado, una retención olvidada, un número de factura repetido o un dato fiscal mal copiado obligan a emitir rectificativas, generan desconfianza en el cliente y pueden acabar en sanción. El tecleo manual garantiza que esos errores ocurran; es cuestión de volumen y de cansancio, no de descuido.
La factura se emite en un sitio, se apunta en otro y el cobro entra en un tercero. Cuando esos tres no se hablan, cada mes hay que cuadrarlos a mano, y siempre aparece el importe que no encaja, el cobro sin factura o la factura sin cobrar que nadie reclama.
Sin un seguimiento sistemático, los vencimientos pasan desapercibidos hasta que el flujo de caja aprieta. Para cuando alguien se da cuenta de que un cliente lleva 60 días sin pagar, la conversación ya es incómoda y el cobro, más difícil.
Las suscripciones, cuotas y contratos renovables se facturan 'cuando toca', y ese 'cuando toca' depende de que alguien lleve el control. Un mes olvidado es dinero que no se factura y, por tanto, que no se cobra.
Identificamos de dónde nace cada factura: pedidos del eCommerce, oportunidades ganadas en el CRM, cobros de Stripe, contratos firmados o líneas de suscripción. Después mapeamos tus reglas: series de numeración, tipos de IVA por producto o cliente, retenciones de IRPF, recargo de equivalencia, exenciones intracomunitarias y datos fiscales obligatorios. Estas reglas son el corazón del flujo y evitan el 100% de los errores de criterio.
Conectamos por API el origen del ingreso con Holded, tu ERP o tu programa de facturación. Cuando se cierra un pedido o entra un cobro, el flujo crea o localiza el contacto, monta las líneas de factura con sus impuestos y genera el documento con el número de serie correcto, sin que nadie abra una plantilla.
La factura se emite cumpliendo los requisitos legales —incluida la generación del registro para Verifactu o el envío al SII de la AEAT cuando aplica— y se envía al cliente por correo con su PDF (y su versión electrónica en formato Facturae o similar donde sea obligatoria). El asunto, el cuerpo y el idioma se adaptan a cada cliente automáticamente.
La factura queda asentada en contabilidad en el momento de emitirse, con su cuenta, su tipo de IVA y su vencimiento. Nada de exportar a final de mes y volver a introducir: el asiento nace con la factura. Esto mantiene el libro de IVA repercutido siempre al día y listo para el modelo 303 o el SII.
Cuando entra el pago —por Stripe, GoCardless o transferencia leída del extracto bancario—, el flujo lo casa con su factura por importe y referencia, la marca como cobrada y actualiza la contabilidad. Lo que no concilia solo se aparta para revisión humana, en lugar de esconderse en un descuadre general.
Para cada factura pendiente, el sistema vigila el vencimiento y lanza recordatorios escalonados y educados por correo o WhatsApp, con enlace de pago incluido. La persona de administración solo interviene en los casos que de verdad lo necesitan, no en perseguir a todo el mundo.
El circuito completo de emitir, enviar y contabilizar deja de ocupar días de cierre para ejecutarse en el instante de la venta. La persona de administración pasa de producir facturas a supervisar excepciones.
Al aplicar las reglas de impuestos, series y datos de forma automática, desaparecen los errores de dedo, los IVA mal puestos y las numeraciones repetidas. Menos rectificativas, menos sustos y una relación más limpia con Hacienda.
Con la factura, el asiento y el cobro en el mismo flujo, el descuadre de fin de mes se evapora. La conciliación deja de ser una tarea y pasa a ser un estado permanente.
El seguimiento sistemático de vencimientos adelanta los cobros y reduce la morosidad. Cada día menos de periodo medio de cobro es liquidez que vuelve antes a la empresa.
La facturación automatizada nace ya conforme a la normativa antifraude y a la factura electrónica B2B, sin cambios de última hora ni multas por llegar tarde a una obligación que no espera.
Usamos la API de Holded (o de tu ERP: Odoo, Sage, A3) para crear contactos, emitir facturas con su serie e impuestos y registrar asientos. Es integración real por API, no automatización frágil de clics.
Escuchamos los eventos de las pasarelas (un pago exitoso, una suscripción renovada, una factura de Stripe) para disparar la emisión y la conciliación. Ideal para recurrencia y para casar cada cobro con su factura.
Orquestan el flujo completo entre origen, facturación, contabilidad y banco. Make agiliza la implantación; n8n, autoalojable, da control total del dato cuando el sector lo exige y mejor coste a volumen alto.
Para el lado de las facturas recibidas o de los pedidos que llegan como texto libre por correo, el OCR y los modelos de lenguaje extraen importes, conceptos y datos fiscales y los convierten en líneas estructuradas listas para facturar o contabilizar.
Integramos la generación del registro de facturación conforme a Verifactu y la emisión en formato Facturae para cumplir con la factura electrónica cuando el cliente o la ley lo requieren.
Nos conectamos con las herramientas que ya usas:
Alto volumen de facturas con casuística de IVA (intracomunitario, IGIC, recargo de equivalencia): terreno ideal para eliminar la emisión y el envío manuales por completo.
La facturación recurrente por cuotas o retainers se automatiza de punta a punta, incluida la contabilización y la conciliación del cobro.
Con Stripe o GoCardless como origen, cada renovación genera factura, asiento y conciliación sin que nadie toque nada, incluso con miles de clientes.
Facturación por hitos, con retención de IRPF y en formato electrónico, donde la precisión fiscal y el seguimiento de cobro marcan la diferencia.
Volumen alto y clientes que exigen factura electrónica: automatizar es la vía para cumplir la obligación B2B sin ampliar el equipo administrativo.
Analizamos cómo emites hoy, qué volumen manejas, qué reglas fiscales aplicas y dónde se pierde el tiempo o aparecen los errores. Sin coste ni compromiso.
Te presentamos el flujo a construir, las integraciones necesarias y el ahorro en horas y errores, con el orden que antes devuelve la inversión.
Construimos y conectamos el flujo con tu software de facturación, tu pasarela y tu banco, y lo probamos en paralelo a tu proceso actual hasta que hay confianza total.
Formamos a tu equipo, dejamos documentación y monitorizamos. Ajustamos el flujo a medida que cambian tus reglas fiscales o entra nueva normativa como Verifactu.
| Semana 1 | Auditoría de la facturación actual, mapeo de reglas fiscales y propuesta priorizada. |
| Semanas 2–3 | Construcción del flujo, integración con el software de facturación, la pasarela y la contabilidad. |
| Semana 4 | Pruebas en real con facturación en paralelo, ajuste fiscal y formación del equipo. |
| A partir del mes 2 | Activación del seguimiento de cobros, conciliación bancaria y mejora continua. |
El cálculo es directo. Si tu equipo dedica 30 horas al mes a facturar y conciliar, a un coste cargado de 22 €/hora, son 660 €/mes u 7.920 €/año solo en tiempo. Súmale el coste oculto de las rectificativas y de los impagos detectados tarde: una empresa que reduce su periodo medio de cobro en 20 días sobre una facturación de 100.000 €/mes libera del orden de 65.000 € de tesorería.
Un proyecto de automatización de facturación se amortiza habitualmente en menos de 2 meses, porque ataca a la vez tres frentes: horas de administración, errores fiscales y morosidad. A partir de ahí, cada mes el ahorro se repite sin coste añadido y, además, evitas la factura mucho mayor de no estar preparado para Verifactu y la factura electrónica obligatoria.
Solicita tu auditoría gratuita: analizamos tu proceso y te decimos exactamente cuánto puedes ahorrar antes de que decidas nada.
Sí. Generamos facturas conformes a la normativa vigente, con series y numeración correctas, y preparadas para la factura electrónica y para el sistema Verifactu de la Ley Antifraude. Donde aplica, integramos el envío al SII de la AEAT.
Es el sistema de la Agencia Tributaria que exige que el software de facturación genere un registro inalterable y trazable de cada factura. Automatizar tu facturación con nosotros te deja cumpliendo ese requisito por diseño, en lugar de tener que adaptarte con prisas cuando sea obligatorio para tu caso.
Sí. Es uno de los casos donde más se nota. Integramos Stripe o GoCardless para que cada renovación genere su factura, la envíe, la contabilice y concilie el cobro sin intervención, con altas y bajas reflejadas automáticamente.
Sí, trabajamos a fondo con la API de Holded para crear contactos, emitir facturas con sus impuestos y series, y registrar los asientos. También integramos otros ERP y programas como Odoo, Sage o A3.
De donde ya nace tu venta: pedidos de tu eCommerce, oportunidades ganadas en el CRM, cobros de la pasarela, contratos firmados o líneas de suscripción. El flujo toma esos datos y monta la factura con tus reglas fiscales.
Cuando entra el cobro por Stripe, GoCardless o transferencia, lo casamos automáticamente con su factura por importe y referencia, y la marcamos como cobrada. Lo que no concilia solo se aparta para que una persona lo revise.
Sí. Definimos tus reglas fiscales al inicio —IVA por producto y país, validación VIES para intracomunitario, IGIC en Canarias, recargo de equivalencia, retención de IRPF— y el flujo las aplica sin fallo en cada factura.
No. Nos integramos con el que ya usas. El objetivo es que reciba los datos correctos automáticamente y deje de alimentarse a mano, no sustituirlo.
El sistema vigila cada vencimiento y lanza recordatorios escalonados y educados por correo o WhatsApp, con enlace de pago incluido. Reduce la morosidad sin dañar la relación con el cliente y sin que nadie tenga que perseguir cobros a mano.
Los flujos incluyen control de excepciones. Si algo no encaja con las reglas —un importe atípico, un dato fiscal ausente—, se aparta y se avisa para revisión humana, en lugar de emitir algo incorrecto.
Sí. Generamos la factura en formato electrónico estructurado (Facturae y equivalentes) para los clientes o administraciones que lo exigen, dentro del mismo flujo de emisión.
Un flujo de facturación estándar suele estar operativo en 2 a 4 semanas. Lo probamos en paralelo a tu proceso actual hasta que hay confianza plena antes de dejarlo como único circuito.
Sí. Usamos conexiones oficiales por API, cifradas y con cumplimiento del RGPD. Si tu sector lo exige, podemos montar la solución de forma autoalojada con n8n para que el dato nunca salga de tu entorno.
Depende del volumen y de las integraciones, pero la mayoría de proyectos se amortizan en menos de dos meses solo con el ahorro de horas y la reducción de impagos. En la auditoría gratuita te damos una estimación concreta antes de decidir.